Un ladrón le dice a su víctima;!manos arriba, esto es un asalto!, la víctima
pone las manos arriba. El ladrón le dice, - entrégame tu cartera; a lo que la
víctima responde,- No puedo entregarte mi cartera, me has dicho que tenga las
manos arriba.
Así funciona el sistema en el que vivimos, primero te piden que hagas una
cosa, y al cabo de un momento te piden lo contrario, sin embargo, las dos cosas
son obligatorias en un mismo momento; cuando alguien se enfrenta a este tipo de
situaciones, es consciente de que no se puede realizar dos actos
contradictorios a la vez, y de esta manera desmonta la aberración de la gente
mediocre que crea leyes, ideologías, religiones, que consideran que está bien
lo que ellos dicen, es decir, "eso es normal"; y si alguien cuestiona,
le denominan o prejuzgan diciendo que es un loco o un conspirador del sistema.
Un presidente del gobierno preguntó a su consejero, ¿Qué puedo hacer con la
gente que me cree todo lo que digo?, les miento y me creen, les digo que hagan
esto o lo otro y lo hacen, tengo la sensación de dirigir un pueblo de
ignorantes. La respuesta del consejero fue muy sencilla,- Diles que se corten
las orejas para que no te escuchen.
La mayoría de la gente es seguidora o protagonista de un partido político,
religión o ideología, pero ninguno es consciente del funcionamiento del sistema
establecido en el mundo en que vivimos, simplemente es una forma de expresar su
complejo de inferioridad.
El ser humano es único, con diferentes características físicas, sin embargo,
todos nos complementamos, esa es la naturaleza en sí misma, todo lo demás
creado por la mente del hombre es superfluo.
Ser ignorante no implica ser tonto, eres tonto si te dejas engañar por lo
que dicen los demás, si dejas tu responsabilidad y tu forma de vida en otras
personas que te dirijan.
La ignorancia, en muchos de los casos y situaciones que te encuentras en la
vida diaria, es mejor el desconocimiento, porque la misma situación o
circunstancia te hara ser más creativo y dar solución a tu manera.
No seas seguidor de nada ni de nadie, simplemente sigue a tu instinto
natural, de esa forma te darás cuenta que es el mejor camino a seguir.
Ten tu propia libertad, pero no caigas en el libertinaje, nadie te puede dar
libertad, aunque siempre escucharás a políticos, religiosos, ideólogos, que
ellos te van a dar libertad, justicia y democracia, no es más que demagogia
política para que seas una oveja más de su redil.
Sé un conocedor de tu propia realidad, y no un seguidor del conocimiento de
otras personas, porque eso no es tu vida.
No seas protagonista para demostrar a los demás que vales, sé protagonista
de tu propia vida sin que tengas que demostrar a los demás, no hace falta ni es
necesario.
Sé consciente de tu propia vida, de tu propio cuerpo, de tu propia
naturaleza, y sigue el camino de tu instinto.
Los complejos de inferioridad, o superioridad, no es más que el resultado de
cómo fueron educados de pequeños, si eres hijo de unos padres dominantes,
proteccionistas, mimadores, o dictadores; aunque estos padres no se dieran
cuenta que puede ser perjudicial para el comportamiento de sus progenitores, y
lo hagan con las mejores intenciones para el bienestar de sus hijos, no todo es
válido.
Cuando eres niño, en la mayoría de casos, se hace lo que los mayores nos
dicen, has esto, haz lo otro, no digas eso, eso es malo, eso no se debe
hacer... De esta forma, se va marcando las pautas del comportamiento de una
persona; lo cierto es que somos sumisos hasta cuando empezamos a comprender por
nuestra propia experiencia. Pero, cuando las pautas están bien marcadas en tu
mente, es difícil cambiar lo que nos enseñaron, de ahí surge el complejo de
inferioridad.
En realidad, solo existe el complejo de inferioridad, lo que pasa es que
cambia la actitud de la persona, y esto es lo que diferencia entre complejo de
inferioridad o superioridad. Por ejemplo, una persona que ha sido dominada
durante su infancia, podría cambiar de actitud en algún momento de su vida y
llegar a ser dominante, porque considera que se aprovechan de su humillación, y
decide dar la vuelta la tortilla como una reacción de su sentimiento de
inferioridad, o, decide continuar siendo así, (inferior), porque considera que
es así su forma de ser, y así tiene que ser su vida.
El complejo de superioridad es más fácil de destruir, pero más difícil de
aceptar, es decir, una persona con complejo de superioridad, difícilmente va a
aceptar la verdad, su ego no le permite, porque considera una ofensa, porque se
considera perfecto, pero si esta persona no tiene seguidores, (personas
humilladas), se dará cuenta de que no es mejor que otra persona, simplemente es
un ser humano más.
Mientras que las personas con complejo de inferioridad, lo tienen más
difícil de destruir, pero es más fácil que acepten, por una simple razón, el
cambio depende de ti como persona, y no de los demás. Si las personas que te
rodean te hacen sentir culpable, te dicen que no vales para nada, que tienes
que hacer lo que te digan, te toman el pelo; lo único que estás haciendo es
creerte lo que los demás dicen, creerte el prejuzgamiento que te hacen, y tú
como persona ha desaparecido. Valorarte por lo que dicen los demás, no implica
que seas mejor o peor persona.
Este tipo de complejos, no se trata de cambiar, se trata de eliminar; si
cambias, lo único que vas a conseguir es cambiar de inferior a superior o viceversa,
y lo único que conseguirás es volverte loco.
Para eliminar estos complejos, lo mejor que puedes hacer es ser tú mismo,
olvídate de los demás, olvídate del qué dirán, aprende a ser consciente de tus
propios actos, puedes ser competente, pero no seas competitivo, haz lo que te
gusta, no lo que gusta a los demás, si quieres ayudar a alguien, ayúdalo
desinteresadamente, hazlo porque quieres, no por complacer, de tu vida puedes
hacer lo que quieras, siempre y cuando no ofendas a nadie, tienes que aprender
a ser tu propio juez, de esta manera, cuando te prejuzguen, no les darás la
importancia que ellos quieren que tengas, no tengas miedo de perder amistades,
porque solo la gente consciente te podrá entender y serán tus mejores
allegados, y los otros se irán porque ya no les complaces en sus deseos,
simplemente se una persona humilde, acepta lo que te hace bien, y desecha lo que
te hace mal. Se tu mismo.
La mayoría de la gente miente, por no decir que todos mentimos en algunos
momentos de nuestras vidas, y casi siempre son creíbles. La mentira es como el
guión de los actores de teatro, compaginar la gesticulación de tu cuerpo, la
simulación de los gestos, con la expresión gramatical que vas a expresar, es
decir, actuar de manera natural como si fuera real.
La mentira, en su mayoría es utilizada para beneficio propio, incluso se argumenta
con casos y cosas reales para que sea creíble, las mentiras pueden ser piadosas,
justificativas,... entre otras formas de mentir.
No importa qué clase de mentira sea, la verdadera función de mentir, no es
más que buscar la aprobación de los demás.
La mayoría de la gente ha aceptado
este comportamiento hipócrita para salvaguardar una identidad dentro de la
sociedad, caso contrario se sentiría aislado, que no tendría una posición
social, una identidad por la que sea considerado por los demás. Por eso mucha
gente vive de las apariencias, casi siempre dice ser lo que no es; un vago no
dice que es vago, un pobre no dice que es pobre, un rico no dice que es rico,
un político es mentiroso compulsivo.
Las personas que les gusta decir la verdad, no se preocupan si van a ser
aprobados por sus interlocutores, o la sociedad en la que vive, simplemente es
consciente de decir las cosas como lo siente, sin importar la aprobación de los
demás, de esta forma, su consciencia lo tiene tranquila; mientras que un
mentiroso tiene que estar pendiente de mantener la mentira el mayor tiempo
posible, porque tiene miedo de ser descubierto, y sus apariencias se vendrían
abajo, que terminaría creándose una gran depresión.
Por eso, una persona que dice la verdad, muy pocas veces encaja en esta
sociedad hipócrita en la que vivimos, sin embargo, puede ser la persona más
feliz, por tener la consciencia tranquila, puede ser que estas personas tengan
muy pocos amigos, o no tenga ninguno, porque puede desmontar una mentira en un
segundo, y eso no le interesa a nadie.
Estas personas no van pregonando que dicen la verdad, simplemente cumplen lo
que ofrecen, dicen lo que hay, cambian lo que pueden cambiar, no viven del qué
dirán, son pragmáticos, no tienen ideologías, ni religiones que controlen su
comportamiento, no esperan la aprobación de los demás, aceptan las cosas tal como
se presenta, buscan soluciones, no culpables; mejor dicho, disfrutan de la vida
tal como se presenta, y no se detienen nunca pensando en el pasado o en el
futuro, simplemente viven el momento presente.
Libertad, se dice que es la capacidad de la conciencia para pensar y obrar
según la propia voluntad de la persona. Independientemente de las concepciones
y la utilización que se le dé a este término, es algo que todo ser humano
busca. Siempre está buscando libertad social, cultural, política, religiosa,
económica, es decir, busca libertad en todo lo que a cada uno le parezca que no
la tiene. La libertad es inherente del ser humano desde que nace, pero las
situaciones de la convivencia en sociedad, han ido restringiendo libertades
para no caer en una sociedad caótica y de libertinaje.
Hay dos clases de libertad: La exterior, y la interior. La exterior está
determinada por la sociedad, los gobiernos, las religiones, qué, casi siempre,
están dominadas por el miedo Psicológico que se impone sobre personas
inconscientes. Esta represión de libertades impuesta, tarde o temprano se
rompe, si no se hace adecuadamente para que vaya en beneficio de una sociedad.
La Libertad interior, es la verdadera libertad por naturaleza, es
inalienable, es el propio individuo quien decide como vivir, siempre y cuando
tenga control sobre sus acciones que puedan afectar a sus congéneres. Tener el
control de su propia vida, y decidir lo que está bien o no para sí mismo, es
ser una persona consciente, será una persona sin remordimientos, moralmente
respetuoso; respetuoso con la naturaleza y con la sociedad. Una persona que
tiene libertad interior, no tiene necesidad de ser protagonista, ni ir
pregonando que es una persona libre, simplemente es un observador; acepta las
situaciones como se presentan sin prejuzgar a nadie ni a nada, vive su vida con
total tranquilidad, actúa en el momento presente; no está pensando en que no
tiene libertad, ni piensa en luchar para conseguirla, no depende del qué dirán,
no actúa para complacer a los demás, si lo hace, es porque considera que puede
ayudar de manera incondicional, conoce los límites de lo que puede y no puede
hacer, decir o actuar. Simplemente es feliz siendo lo que es con su propia
libertad, no condiciona ni le gusta condicionar, considera que la libertad es
suya y no tiene que pedir a nadie, ni dar a nadie.
La Sociedad debería ser una, en la que no haya distinciones, ni
clasificaciones; pero dada la situación mental (ego) del Ser Humano, se ha
tenido que clasificar, dependiendo del Quién, Qué, Cómo, Dónde. Palabras que no
tendrían porqué caracterizar a los seres humanos; sin embargo, así es como está
dividida esta Sociedad.
No se puede generalizar ni meter en un mismo saco a todas las personas, ya
que las pautas que nos han marcado desde pequeños, son las que marcan el resto
de tu vida, en otras ocasiones, puede ser que las situaciones que se presentan
en la vida, son las que te hacen cambiar.
En una sociedad en donde estamos sometidos a un sistema capitalista, en
donde el dinero es más importante que el bienestar de las personas, ha hecho
que muchas personas finjan ser lo que no son, y no solo en la vida material, si
no también en los sentimientos, el amor, la compasión, la felicidad, la
amistad, y otras cosas más que nos puede llenar de dicha esta corta vida
terrenal.
Si finges o mientes ser lo que no eres, o quieres ser lo que no eres, no es
más que situaciones mentales que te auto engañas, porque una mentira no dura
eternamente, y un deseo es una cosa que puede y no puede pasar, entonces,
¿Porqué continuar con una vida hipócrita contigo mismo, y con los demás?
La hipocresía solamente alimenta al ego, puede ser que te sientas bien
cuando dices ser lo que no eres, pero volverás a la misma situación de antes, o
peor, por el simple hecho de que el egotismo te seguirá pidiendo más y más.
Si consigues OBSERVAR qué la vida es como es, y no como te gustaría que
fuera; ACEPTAR las situaciones de la vida como se presentan; y VIVIR EL MOMENTO
PRESENTE; serás una persona CONSCIENTE que vive para sí mismo y para los demás.
Nota del autor del libro: "Este libro se ha escrito basado en la
realidad de varias situaciones que se presentan en la vida cotidiana de muchas
personas, incluidas las mías. Me ha hecho ver que la vida no es tan complicada
como parece, ni es tan seria como queremos que parezca. Encontrareis muchos
chistes, bromas, incluso hechos reales que nos causa gracia, simplemente porque
la vida es así."
El precio del libro no es para que el autor se haga millonario, porque la
intención del autor no es esa; la intención es que las personas se hagan más
conscientes y puedan vivir conscientemente y lleno de dicha el momento
presente.
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